El Miso blanco dulce es una pasta fermentada de estilo Kioto, caracterizada por un sabor suave y una textura cremosa. A diferencia de otros misos más oscuros y salados, este se fermenta durante un periodo corto y utiliza una mayor proporción de arroz que de soja, lo que le da su dulzor natural. Es un condimento tradicional japonés elaborado con arroz, habas de soja, agua y sal marina. Es un producto ecológico y vegano. Aporta proteínas de origen vegetal, minerales esenciales y vitaminas del complejo B y E. Al ser un alimento fermentado, contiene probióticos y enzimas que ayudan a regenerar la flora intestinal y mejoran la absorción de nutrientes.
Se puede mezclar con aceite y vinagre para crear aliños de ensalada o salsas untables. Es ideal para enriquecer caldos y sopas sin que el sabor de la soja sea dominante. Se utiliza frecuentemente en recetas veganas como alternativa al queso cremoso o la mantequilla en purés (como el de patata), además es perfecto para marinar verduras, tofu o pescados antes de asarlos, aportando un toque dulce y umami.






Dana –
Miso suave y agradable de sabor, muy auténtico, sin aditivos innecesarios. También lo uso como condimento para potenciar sabor en sopas básicas.