Las ciruelas sin hueso ecológicas son ciruelas de gran calibre que han pasado por un proceso de deshidratación a baja temperatura hasta alcanzar un nivel óptimo de humedad. Al retirarles la semilla, se convierten en un ingrediente mucho más práctico para el consumo directo y la cocina. Son ricas en fibra, aportan vitamina K, potasio, fósforo y magnesio, que son nutrientes clave para mantener la densidad mineral de los huesos. Contiene polifenoles y antocianos que ayudan a combatir el estrés oxidativo y el envejecimiento celular.
Es un snack saludable, se pueden consumir solas como una alternativa energética a los dulces industriales, también se pueden añadir a mermeladas, tartas, budines y barritas energéticas caseras. Son un ingrediente clásico en los guisos de carne, rellenos, cuscús o ensaladas para aportar un contraste dulce. Se pueden trocear para añadir a yogures, boles de avena o cereales.





