La Lechuga de mar deshidratada es un alga verde comestible que se somete a un proceso de secado a baja temperatura para conservar sus nutrientes y prolongar su vida útil.
Es un alga laminar, fina y traslúcida de color verde brillante que crece en rocas de zonas costeras. Al deshidratarse, adquiere una textura crujiente si se consume seca o flexible si se rehidrata (sumergiéndola en agua unos 5 minutos), recuperando un aspecto similar a la lechuga terrestre pero con un intenso sabor a mar y moluscos.
Es excepcionalmente rica en magnesio, también contiene niveles de hierro hasta 50 veces superiores a las espinacas y más calcio que la leche. Destaca por su alto contenido en vitamina C, lo que facilita la absorción del hierro que contiene. También aporta vitaminas A, E y del grupo B. Contiene un alto porcentaje de proteína vegetal y fibra soluble, lo que ayuda a regular el tránsito intestinal. Es rica en clorofila y pigmentos como la luteína y el beta-caroteno, que ayudan a combatir el estrés oxidativo.
Se puede desmenuzar en copos para aliñar ensaladas, sopas o pastas como si fuera una especia, también se utiliza en revueltos, guisos, croquetas o como guarnición para pescados y mariscos.







Valoraciones
No hay valoraciones aún.